Economía alternativa solidaria

La economía solidaria es una forma de producción, consumo, y distribución de riqueza (o sea, un tipo de economía), centrada en la valorización del ser humano y no en la priorización del capital. 

El trabajo, como medio de liberación humana

Promueve la asociatividad, la cooperación y la autogestión, y está orientada a la producción, al consumo, y a la comercialización de bienes y servicios, de un modo principalmente autogestionado, teniendo como finalidad el desarrollo ampliado de la vida. 

Preconiza el entendimiento del trabajo y en el trabajo, como un medio de liberación humana, en el marco de un proceso de democratización económica, creando una alternativa viable a la dimensión generalmente alienante y asalariada del desarrollo del trabajo capitalista. 

Más actores sociales, comprometidos con el cambio

Además de eso, la economía solidaria posee una orientación multidimensional y multifacética, o sea, involucra tanto la dimensión social, como la económica, la política, la ecológica, y la cultural.

Y esto es así porque, dejando de lado la visión economicista de la generación del trabajo y de la renta, ciertamente las experiencias de economía solidaria se proyectan con mucha generalidad en el espacio público en el cual están inmersas, teniendo como principal preocupación la construcción de un ambiente socialmente justo y sustentable; también conviene resaltar que la economía solidaria no debe confundirse con el llamado «Tercer Sector» o «Economía Social», que intenta sustituir al Estado en algunas de sus obligaciones legales, inhibiendo de hecho la emancipación de los trabajadores en cuanto sujetos protagonistas de derechos. 

La economía solidaria así reafirma el surgimiento de los actores sociales, o sea, la emancipación y más libre actuación de los trabajadores en tanto activos sujetos históricos.

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